Antes de hablar de soluciones, volvamos a lo básico: la tierra. Es como la cocina de tus plantas. Si está demasiado compacta, demasiado húmeda o pobre, incluso la planta más resistente acabará mostrando signos de agotamiento. Un buen equilibrio se basa en una tierra bien drenada, ligeramente húmeda y nutrientes dosificados. Alimentar a tus plantas es esencial, pero siempre con cuidado, como lo harías contigo misma después de un período de exceso de trabajo.
Una preparación natural inspirada en los consejos de los jardineros.
Entre los remedios caseros que suelen mencionar los aficionados a la jardinería se encuentra una sencilla mezcla a base de ingredientes comunes. La idea no es forzar la planta, sino fortalecer el suelo y crear un entorno menos susceptible a los desequilibrios de la vida diaria.
Aquí está la base de esta suave preparación:
- 1 litro de agua tibia
- 3 cucharadas de azúcar de caña
- 3 cucharadas de canela molida
- 1 cucharada de pimienta negra molida
El azúcar de caña se utiliza a veces como un añadido único para estimular la actividad microbiana en el suelo, la canela es valorada por sus propiedades desinfectantes, mientras que la pimienta negra se cita tradicionalmente como un remedio natural para las plantas con una función repelente.