Si te gusta personalizar tus bebidas, el té de laurel se presta a variaciones maravillosas. Con un poco de jengibre rallado, adquiere carácter y calidez, perfecto para los días frescos. Simplemente añade unas rodajas de jengibre fresco al agua y las hojas de laurel, y déjalo reposar un poco más.
Otra opción igualmente deliciosa es el romero. Una sola ramita añadida a la infusión le aporta un delicioso toque mediterráneo, especialmente con un chorrito de zumo de limón al final.
Consejos para una infusión perfecta y siempre perfecta
Para un sabor equilibrado, evite dejar la infusión en remojo demasiado tiempo: el laurel puede resultar demasiado intenso. Ajuste la cantidad de hojas a su gusto. Por último, bébala rápidamente: esta bebida digestiva natural sabe mejor recién preparada. Si es necesario, puede guardarla en el refrigerador en un recipiente hermético hasta por un día.
Simple, fragante y fácil de ad